La evolución de los modelos de lenguaje ya está teniendo un efecto medible en los tiempos de desarrollo. Juan Carlos Gómez, analista programador en IAGT, analiza en esta entrevista cómo estas herramientas están ampliando las capacidades de los equipos y dirige también la mirada hacia una tecnología que avanza con menos ruido, pero que podría transformar el sector en el futuro: la computación cuántica.
La evolución que han experimentado los modelos de lenguaje durante este último año ha sido bastante significativa. Las últimas versiones disponibles, como Opus 5 o GPT-5.6, consiguen reducir, en muchos casos, nuestros tiempos de desarrollo en torno a un 15%.
Me parece relevante porque estos sistemas mejoran a pasos agigantados y, en nuestro sector, estar a la vanguardia nos permite ampliar nuestras capacidades y reducir los tiempos de desarrollo.
Este curso y el próximo estarán marcados, entre otras cosas, por la evolución de los modelos de lenguaje. Las empresas que trabajan en este ámbito están buscando desarrollar una inteligencia artificial general, aunque para alcanzarla todavía queda bastante camino por recorrer. Mientras tanto, la evolución constante de los modelos actuales nos ayudará muchísimo en nuestro día a día.
Por otro lado, se está hablando poco de computación cuántica. No será una realidad generalizada en 2027, pero creo que, en un futuro no muy lejano, será el nuevo paradigma al que tendremos que enfrentarnos. Personalmente, me gusta mantenerme actualizado sobre estos temas. Es una tecnología que está recibiendo mucha inversión, pero que no genera tanto ruido como todo lo relacionado con la IA.
Mientras los modelos de lenguaje continúan mejorando y aportando resultados concretos al trabajo diario, otras tecnologías avanzan fuera del foco mediático. Para Juan Carlos Gómez, mantenerse al día implica aprovechar las capacidades que ya están disponibles, pero también prestar atención a los cambios que podrían definir el siguiente gran salto del desarrollo de software.